jueves, 20 de agosto de 2015




Thyrsus Phallus es un poemario que habla sobre lo antiguo en la mente humana. Todo aquello que pertenece al pasado y que por algún motivo nos detiene. La mente aferrada al pasado no puede avanzar, de esto trata el libro. Aunque no es un poemario unidireccional ya que plantea problemas sociales que bien podrían ser el resultado del aferramiento individual hecho multitudinario. Es sin duda un poemario de crítica social, sin centrarse en la destrucción del error sino en la posible proyección del individuo.

Tirsígeros

Te pondría cien versos en la boca
con la mano afilada de mañanas
endurecidas por el trabajo,
te metería pancartas y folletos
y discursos y mentiras.
Llenos de imprecaciones
están los ministerios
llenos de personas con figura humana
y garra de pantera con la vara de Tirso terminada.
Ante su voz elegante gritan las garitas chorreantes,
suelen ser los dioses que crearon las fiestas más orgiásticas
forman parte del acerbo mitológico argentino
los garufas: el cetro del hedonismo y el exceso orgiástico.
Salgamos de los laberintos marcados a gritos de piel,
corramos hacia el día al menos unas horas pasadas por agua.
Enrollemos los ministerios con papel higiénico
los narradores de la realidad llamados a la reflexión:
corran por los parques en tanguitas frágiles dando saltitos de pajaritos
mientras los personajes les pegan con la vara de Tirso en sus muslos rosados
en esos culos que no encuentran inodoros a medida.
Si le entran ganas de matar viendo los doctos modernos
salga antes que la ciudad grite como una rubia de Hitchcock,
descubra bajo la esfera de fuego, en esos turnos,
a la divinidad de la germinación, la vida vegetal, el regalo del día.
Aun así
Te metería por la boca tus discursos de carácter decorativo,
como una fiesta de fin de curso llenaría de papeles la ciudad
nevaría la ciudad con versos y canciones
decoraría los baños de Constitución con listas electorales
lanzaría cazas de papel al aire con bombitas de perdón
por tanta ignorancia cuidadosamente aplicada de las administraciones.
La palabra
desgastada por roce continuo como calzoncillos baratos
Prefieren la oratoria de dicción ¿perfecta? y perfilada
a la verdad que grita por las alacenas en huelga o los colegios vacíos,
o pasar mariposas verdes por debajo de las servilletas.
Los grafitis en los paredones de las administraciones rezan:
¿Para qué hacer política, si se la puede comprar hecha?