miércoles, 16 de abril de 2014

Escribir Poesía



  En cierta forma la poesía es un mundo onírico, lo digo porque creo que la mejor forma de acercarse a ella es como lo hacemos con un sueño. No debemos intentar comprender una poesía con la lógica cotidiana. De hecho uno de los trabajos de la poesía es romper con lo cotidiano ya que muchas veces  las palabras que conocemos como tales, dentro de un poema pueden significar algo diferente.
   Puede ser un mundo de ensoñación o quizás un universo que muestre la faceta más atroz de la vida. Porque las poesías no solo hablan de amor con palabras sostenidas con la rima. Existen muchas clases de poemas, quizás tantos como poetas hay en el mundo.
  Estoy seguro de que un escritor debe conocer la poesía, aunque no pretenda escribirla. Pero de forma parecida, así como la música tiene su propio lenguaje, la poesía es el lenguaje de la literatura.
  Para saber utilizar las palabras y sacarles el máximo provecho, para construir metáforas, sonidos provocados por las letras repetidas, o buscar un ritmo en el idioma, y también muchas otras cosas más, primero habría que pasar por la poesía. Se de muchos escritores, porque ellos mismos me lo han contado, que nunca intentaron escribir poesía ni tampoco la han leído. No se cómo lo harán, pero que Dios los ayude.
  Por lo que ya dije y por otras que no he dicho, creo que la poesía es un paso obligado para ser escritor, aunque no pretenda uno ser poeta o poetisa. Un aspirante a escritor debe leerla seguro, pero intentar escribirla a modo de ejercicio, sin buscar la gloria en ello, es imprescindible para comprender el idioma literario, ya que cada oficio tiene su propio modo y sus propias palabras.
  Uno no puede escribir una carta comercial como si fuera una poesía, ya que podría haber interpretaciones negativas hacia quien la escriba, además de ser poco profesional en un ambiente empresarial.
   No debería escribirse una noticia de defunción a través de la sátira o un libro de recetas con la terminología de la física cuántica. Es cierto que en literatura se puede hacer casi todo, incluido utilizar muchas voces, pero si elegimos mal  puede ser espantoso. Toda una novela escrita en lenguaje militar podría cansar al lector de tal forma que abandone el libro en el tercer o cuarto capítulo si esto no cambia. Si uno pretende escribir con varias voces, tiene que tener en cuenta  que desentonar y terminar escribiendo  una prosa infumable es muy fácil.
    Cómo utilizar menos palabras y decir más. Porque el ahorro es bueno en todos lo sentidos. Si puedo decir lo mismo con menos palabras quiere decir que me sobraban. Y si puedo decir más con menos, tanto mejor. ¿Cómo lo logramos? Con la poesía. ¿Cómo darle más fuerza a lo que escribimos e incluso un doble sentido? Muy fácil. A través de la poesía. Esto no quiere decir que los recursos de estructura y lenguaje sean los mismos en una poesía, un cuento o una novela. Cada cual tiene sus ingredientes.

  La poesía es el género con el que más conecta el escritor con su interior. El que escriba poesía sabrá lo que digo. Uno tiene la oportunidad de filosofar partiendo desde la identidad personal hacia el mundo. El poeta o poetisa deben ahondar en el conocimiento de la propia identidad para poder continuar con ese conocimiento proyectado hacia el mundo exterior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario